CHILEDESTINOSTIPS Y CONSEJOS

Isla de Pascua en una semana ¡O menos!

Misteriosa, encantadoramente paradisíaca y mágica de principio a fin, Rapa Nui -Isla de Pascua para los «contis»- se levanta en medio de la nada como una de las islas habitadas más remotas del mundo, dueña de una cultura que, de marcada influencia polinésica, se perfila como única y que puedes conocer de manera exprés. Aquí los datos…

El abanico de ofertas para recorrer “el ombligo del mundo” es amplio: Desde bicicletas hasta largas caminatas de trekking, aunque arrenda un vehículo es la forma más tradicional, y con el que se puede acceder a la mayor cantidad de lugares en el menor tiempo, aprovechando al máximo los rincones que Rapa Nui esconde a los visitantes.

Respecto a hospedaje, es posible encontrar hoteles, hosteles, camping e incluso la posibilidad de hacer couchsurfing, la oferta es limitada, pero existe. Y si la decisión es acampar, se vuelve absolutamente necesario llevar una carpa de buena calidad, robusta y que resista las inclemencias del tiempo, ya que al tratarse de una zona tropical, vientos y lluvias suelen ser muy frecuentes.

[blockquote author=»» pull=»left»]Las empanadas de atún y camarón de la «Tía Berta», son muy reconocidas y apetecidas entre los visitantes ¡Recomendables![/blockquote]En relación a las comidas, se puede degustar diversos productos típicos de la zona, tales como pescados y mariscos, camote, papas y cebollas, además de sabrosas frutas, entre las que destacan plátanos, papayas y piñas. Para almorzar, una opción sabrosa y económica es el Mercado, ubicado en pleno centro.

QUÉ VISITAR
Hanga Roa (Bahía amplia, en Rapa Nui) es la capital y centro urbano de Isla de Pascua. Concentra más del 90% de la población y a sus alrededores se encuentra Playa Pea, la Caleta Han Roa Otai y el moai Ahu Taurina, el primer acercamiento del visitante con el arte escultórico que ha dado fama mundial a la isla, gigantescas moles de piedra volcánica toba lapilli -que solo se encuentra disponible en las canteras de Rano Raraku-. Otros atractivos turísticos cercanos son la Iglesia de Santa Cruz, Hanga Piko, Hanga Vare Vare, Jardín Botánico, el Mercado y Feria Agrícola y Artesanal, además del Cementerio y el Estadio Municipal.

Para entender mejor la historia y cosmovisión de esta enigmática cultura, se vuelve absolutamente necesario visitar sus museos y centros culturales, donde se hallan diferentes muestras de objetos y arqueología ancestral. Es recomendable visitar estos lugares antes de conocer los sitios arqueológicos.

[blockquote author=»» pull=»right»]El nombre completo de los moais es Moai Aringa Ora (rostro vivo de los ancestros)[/blockquote]Si de sitios arqueológicos se trata, Isla de Pascua cuenta con más de diez instalaciones, entre las que se destacan Orongo, Ahu te Peu y Ahu Tongariki, convirtiendo al lugar en un verdadero museo a cielo abierto, pudiendo apreciarse enormes plataformas esculpidas en piedra en las que se dio forma a los moais y a construcciones tales como viviendas, lugares de cultivo y centros ceremoniales, entre otros.

Otro imperdible de la isla son las visitas a sus maravillosos volcanes, hoy inactivos, pero que responsables directos de la formación de lo que hoy se conoce como Isla de Pascua. Los volcanes Rano Kau, Rano Raraku, Puna Pau, Poike y Terevaka fueron vitales para los asentamientos pascuenses. Algunos de ellos poseen hermosas lagunas interiores, aunque Terevaka se lleva gran parte de los aplausos y la atención, pues al ser el punto más alto de la isla -511 metros sobre el nivel del mar- ofrece una espectacular vista en 360°.

Isla de Pascua

El sistema de cuevas y cavernas, por otro lado, permite conocer una arista distinta de la isla: Admirar el patrimonio geológico y cultural pascuense desde una perspectiva diferente que se ha convertido en patrimonio subterráneo, llegando a catalogar más de 800 estructuras de distinto carácter. Existen cuevas superficiales, con amplias aberturas, así como también otras más pequeñas que fueron utilizadas como refugio por pescadores;  de igual forma, hay cuevas más grandes y espaciosas que sirvieron como vivienda, además de un sistema de cavernas conectadas que servían de vivero, gracias a erosiones que permiten que entre luz y lluvia. Sin duda, una experiencia distinta que no te dejará indiferente.

Por si fuera poco, en esta área del Océano Pacífico las aguas -a diferencia que en las cercanías del continente- son calmas, de un color turquesa que hipnotiza y, mejor aún, con una temperatura y luminosidad perfectas, que acompañan a playas maravillosas y casi vírgenes. Pero eso… Eso es parte de otra nota.

Comentarios

Etiquetas

Publicaciones relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Botón volver arriba
Cerrar
Cerrar