¿Nacionalidad de un bebé nacido en un viaje?

Para muchos, la inquietud puede parecer tonta, pero lo cierto es que para quienes nacen en estas circunstancias -al igual que en año bisiesto, volando/navegando aguas internacionales o con calidad de inmigrantes- esto puede ser una ventaja o un gran dolor de cabeza.

En teoría la respuesta debiera ser relativamente simple, ya que los textos legales de los diferentes países reconocen al menos dos criterios de nacionalidad, Ius Sanguinis e Ius Solis, los que pueden coexistir o validarse uno por sobre otro dependiendo de la constitución del país de los padres y/o del territorio geográfico en que se encuentren, o lo que es lo mismo, la nacionalidad dependerá de cada país involucrado y de sus leyes. Para mayor complicación, existen otros dos principios de nacionalidad, Ius Domicili e Ius Optandi, aunque gozan de menor aceptación y no aplican a recién nacidos.

Ius Sanguinis: También conocido como “Derecho de sangre”, consiste en que el niño(a) obtiene directamente la nacionalidad de sus padres.

Ius Solis:: Esta norma plantea el “Derecho de suelo”, por tanto el niño(a) tendrá la nacionalidad del punto geográfico en que haya nacido.

Ius Domicili: Propone el llamado “Derecho de domicilio”, que implica adquisición de nacionalidad por el lugar de domicilio o residencia legal. Sin embargo, usualmente se exigen requisitos y criterios de arraigo que un recién nacido no posee (años de residencia, propiedades, imposiciones de salud, domicilio fiscal, etc.).

Ius Optandi: El “Derecho de optar” propone la posibilidad de escoger una nacionalidad distinta a la inscrita legalmente, lo que aplica a constituciones de países que no reconocen la doble nacionalidad. Además, se debe contar con más de una nacionalidad originaria y requiere de la plena conciencia del solicitante, por tanto tampoco aplica para recién nacidos.

De esta manera, si una pareja de chilenos se encuentra vacacionando en Bogotá, Colombia, y la madre da a luz en un hospital de dicho lugar, automáticamente el bebé será chileno, ya que en la constitución chilena rige con igual peso legal Ius Sanguinis e Ius Solis. Sin embargo, dado que la constitución colombiana también consagra ambas normas, e inclusive Ius Domicili, ese mismo niño tiene derecho a la nacionalidad colombiana por el solo hecho de haber nacido en territorio cafetero. Y dado que las leyes chilenas permiten la doble nacionalidad, el bebé puede gozar de ambas.

¿Y si la misma pareja de chilenos estaba viajando desde Santiago, con dirección a Bogotá y sobrevolaba por Perú al momento que la madre dio a luz? Pues el bebé nacido a bordo tendrá nacionalidad chilena, pero también podría aplicar la del territorio sobre el que estaba volando, y ya que Perú también se rige por Ius Solis, en este caso el bebé sería peruano aunque el avión no se haya posado sobre la loza de un aeropuerto, ya que el cielo y el subsuelo corresponden de igual forma a territorio nacional, según estilan las constituciones modernas de los países, incluyendo la peruana.

¿Y si la misma pareja de chilenos volaba desde Santiago hacia Madrid, con escala en Sao Paulo a través de Emirates Airlines y el bebé es dado a luz en aguas internacionales? Pues como esas aguas “no le pertenecen a nadie”, según los artículos 17 y 21 de la Convención Internacional sobre Aviación Civil (1944), el origen de la patente del avión podría otorgar nacionalidad al bebé. Y como los aviones de Emirates Airlines son registrados en Dubai, el bebé es chileno y a la vez dubaití.

Por último ¿Y si la misma pareja de chilenos viaja a Miami y la madre da a luz al bebé en calidad de inmigrante? Pues, como los chilenos tienen el beneficio de la Visa Waiver, pueden turistear o hacer negocios libremente, sin necesidad de un visado, por tanto el bebé sería chileno y a la vez americano, pues las leyes americanas conceden la ciudadanía a toda persona nacida en su territorio, incluyendo a los recién nacidos de inmigrantes, aunque esto podría cambiar en el futuro cercano debido a la situación adversa que enfrentan los migrantes con la administración Trump.

De todos modos, una treintena de países otorgan automáticamente la ciudadanía a inmigrantes vía Ius Solis, diez de ellos sudamericanos: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela; también la ofrecen los centroamericanos Belice, El Salvador, Guatemala, Honduras, Jamaica, Nicaragua y Panamá, además de los norteamericanos Canadá y México, entre otros.

¿Y qué pasaría si a todos los ejemplos anteriores se le suma que cada padre tenga una nacionalidad distinta? La respuesta se la puedes pedir a San Google, o puedes preguntarnos en los comentarios, la invitación queda hecha.

Comentarios

Javier Valenzuela

Licenciado en Comunicación Social con especializaciones en Gobierno y Gestión Pública, Community Manager, Coaching y Liderazgo. Ex-manager de bandas, eterno estudiante y amante empedernido de los viajes.

No Comments Yet

Leave a Reply

Your email address will not be published.

Límite de tiempo se agote. Por favor, recargar el CAPTCHA por favor.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Translate »
Ir al contenido